Estrés, coaching para la salud y rendimiento directivo

El estrés

La semana pasada publicamos un artículo sobre el estrés en las empresas, y este artículo es su continuación.

Alteraciones de la salud relacionadas con el estrés

En situaciones de estrés, se produce un sobre funcionamiento de diversos sistemas del organismo y un debilitamiento del sistema inmunitario. En el sistema límbico se activa la amígdala a consecuencia del estrés físico o emocional. La amígdala responde provocando una reacción hormonal a través del hipotálamo que finaliza con la estimulación de las glándulas suprarrenales en las que se segrega, en su zona interna, la adrenalina y noradrenalina, y en su capa externa, aldosterona y cortisol. Simultáneamente, el hipotálamo actúa sobre el sistema neurovegetativo reaccionando frente al estrés con la aceleración de la respiración, aumento de la frecuencia cardiaca y disminuyendo la actividad gastrointestinal (sistema simpático). Dado que el organismo no podría mantenerse durante mucho tiempo en este estado de aceleración, el sistema parasimpático compensa y neutraliza provocando las reacciones contrarias.

El equilibrio entre el sistema simpático y parasimpático compensa y neutraliza provocando las reacciones contrarias.

El equilibrio entre el sistema simpático y parasimpático es fundamental para que nuestra salud no se vea afectada y disminuya la probabilidad de que se presenten o agraven trastornos de todo tipo. Entre otros:

  • Trastornos dermatológicos: hipersecreción de grasa cutánea, alopecia, dermatitis, prurito, sudoración excesiva…
  • Trastornos sexuales: impotencia, vaginismo, infecundidad, eyaculación precoz…
  • Trastornos cardiovasculares: hipertensión, taquicardias, angina de pecho, infarto de miocardio..
  • Trastornos gastrointestinales: úlcera séptica, colitis ulcerosa, estreñimiento, molestias digestivas…
  • Trastornos inmunológicos: gripe, cáncer, tuberculosis…

Síntomas

1.-Insomnio

El exceso de ACTH (hormona adrenocorticotrópica) en circulación, mantiene al organismo en un estado de activación y de movilidad que dificultan el sueño. Además, se incrementa el estado de alteración ya que no permite el descanso y restablecimiento físico y emocional.

2.-Abuso del tabaco

 

Psicológicamente, el hecho de fumar puede producir un efecto tranquilizador momentáneo, sin embargo, físicamente la nicotina provoca una reacción muy similar a la del estrés (liberación de ACTH, la hormona del estrés y aumento de la actividad de los neurotransmisores centrales) incrementando su efecto e induciendo a la dependencia.

Se ha demostrado que la asociación de tabaco, café y alcohol, provoca una toxicomanía que genera una mayor necesidad y disminuye la resistencia de la persona al estrés.

3.-Abuso del alcohol

 

Inicialmente el alcohol actúa de la misma forma que el estrés, ya que estimula el hipotálamo y segrega ACTH provocando el aumento de adrenalina y cortisol. Pero este efecto de alivio de tensión es sólo temporal debido a que el alcohol es depresor e inhibe el cerebro dificultando los procesos de pensamiento, el procesamiento de la información y ralentizando la capacidad de reacción. El consumo de alcohol entraña un problema en sí mismo porque el organismo se habitúa, aumenta la tolerancia y, con ello, la dosis ingerida para conseguir el efecto perseguido.

 

4.-Fatiga

 

El estrés puede ser positivo cuando nos mantiene alerta ante una situación novedosa o preocupante que requiere de una mayor activación física y mental.

Si persiste durante un tiempo prolongado, el organismo se adapta y alcanza un mayor nivel de resistencia, pero si la sobreestimulación es excesiva, afecta a la productividad, provoca ineficacia, impide la búsqueda de soluciones creativas e influye en los problemas de relación interpersonal. Se ha alcanzado la última etapa de agotamiento por la fatiga física y mental.

Intervención para controlar el estrés

El objetivo que se persigue con la intervención psicológica y el coaching es el de controlar el estrés para así optimizar el pensamiento, el rendimiento y la salud de la persona.

Las líneas de trabajo y de actuación son tres:

  1. Intervención centrada en las situaciones estresantes del entorno, identificando las fuentes generadoras de estrés debidas a aspectos organizativos.
  1. Modificar características personales disfuncionales.

 

  1. Controlar y, con un programa adecuado, eliminar las manifestaciones de estrés cuando se han producido.

Las situaciones estresantes provocan un nivel de activación en el que hemos de aprender a leer e identificar los síntomas (palpitaciones, sudor, respiración agitada, tensión, atención, procesos cognitivos de procesamiento de la información…) y aprender a canalizarlos.

Igualmente importante, es desarrollar habilidades y estrategias para autorregular el nivel de activación, ya sea aumentándolo en algunos casos o disminuyéndolo si fuera lo más conveniente.

En resumen, capacitar a la persona para moverse en entornos cambiantes y exigentes, en lo que se refiere a la capacidad de actuar de forma flexible e inmediata, asumiendo progresivamente mayores responsabilidades, tomando decisiones cuando el tiempo apremia, resolviendo problemas…

Ayudar a paliar los efectos de un fenómeno que aparece cada vez con más frecuencia en estos entornos, me refiero al efecto denominado “sobrecarga de rol”. Consiste en que al sujeto se le asignan responsabilidades para las que no se encuentra preparado, bien por falta de conocimientos, de experiencia o información y, por consiguiente, no puede asumir. No obstante, se enfrenta a estas tareas con la angustia de no sentirse capacitado, con la presión de la organización y el miedo a las represalias que pudieran tomarse ante un desempeño deficiente.

Compensa la situación adversa invirtiendo una gran dosis de energía insuficiente siempre cuando hablamos de objetivos inalcanzables, tales como el de suplir la experiencia de años de trabajo.

En estos casos, frente a la impotencia, algunas personas utilizan un mecanismo de defensa para enmascarar las carencias haciendo “como si” conocieran o supieran: impostan comportamientos y actuaciones. Esta situación cursa igualmente con una gran dosis de inseguridad y de ansiedad. Lejos de solucionar el problema, acarrea otros colaterales, ya que afecta a la credibilidad y relación que mantiene con sus colaboradores y clientes.

Coaching como alternativa

Enfrentarse a estas situaciones requiere trabajo, requiere la valentía de buscar dentro de uno mismo y la humildad de admitir lo que te puedas encontrar, requiere un convencimiento pleno sobre la conveniencia de iniciar un proceso de cambio de ciertos comportamientos y requiere de la implicación a través del compromiso y el esfuerzo.

Como contrapartida y, a modo de compensación, conseguiremos un mayor autocontrol, confianza en las capacidades personales, un nivel de autoestima más alto, claridad mental para resolver problemas y analizar las situaciones, un desarrollo mayor de la capacidad de aprendizaje que nos permita adquirir las nuevas habilidades y competencias que el trabajo nos requiere…

Concluyendo, habremos dado un paso más en lo que se refiere a sentirse más realizado, sano y feliz, que en el fondo es nuestro fin.

¿Quieres saber como enfrentarte al estrés? En las formaciones de Coaching Ways encontrarás la respuesta.

Luz Urbina Lizcano
Consultora en desarrollo de Habilidades Directivas
Coach Profesional Personal y de Equipos

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